¿Pero
de quien es la culpa? Vamos a pensar por un momento que se nos diera
la posibilidad de adquirir la paz a cambio de la renuncia de algunos
bienes, ¿estaríamos todos dispuestos? No, seguramente, no. Y esto
es consecuencia de que no todos hemos vivido la experiencia de una
guerra. Si a un judío en la época de la II Guerra Mundial se le
diera esta oportunidad, no tardaría en elegir.
¿Cuanto
tiempo de paz ha habido en la tierra? ¿Se podrá contar cuantos años
se ha estado en paz? Y es que la paz mundial nunca ha existido; a lo
largo de la Historia, encontramos que aunque la paz existiera en
determinadas zonas, en otras no es así. Estos conflictos, por muy
absurdos que sean a ojos del resto del planeta, ocurren. La cuestión
es pelear. Y es que estas peleas nunca fueron tan rentables.
Y es
que la opción de paz no existe. Tras acabar el high
school, a los norteamericanos se les
proponen las siguientes opciones: o entrar en la Universidad, o
ingresar en la US army .
El patriotismo inculcado desde pequeños se ve reflejado en las
cifras de ingreso en la armada. El canto del himno nacional antes de
un partido de beisbol nunca puede faltar, … ¿qué niño no sueña
con ver su nombre en las Listas de Héroes? ¡Hasta un español
quiere ser norteamericano el 4 de julio! Estados Unidos es un ejemplo
de cómo es posible convencer a los habitantes de que una vez
llamados a la guerra no vacilarían en dar la vida por el resto de
sus compatriotas. El sentimiento de protección debido a que , sin
irte mas lejos, los propios miembros de tu familia sean llamados a
filas y saber que tus espaldas están cubiertas por ellos, nos
reconfortaría a cualquiera. Es el propio Estado quien hace que ser
llamado a combate sea un honor: muchas facilidades para las familias
de los soldados, las condecoraciones por tus méritos, entre otras
muchas cosas. Pero es aquí donde basamos nuestra posición. Hay
demasiados intereses, demasiado dinero en juego para preferir un
estado de guerra constante a una paz mundial.
Parece
mentira que la Madre Teresa de Calcuta y Hitler sean de la misma
especie pero es que a pesar de ello lo que les hace radicalmente
diferentes es el uso que hicieron de su inteligencia. En el primer
caso para hacer el bien y el segundo para cometer de manera eficaz
las mayores atrocidades imaginables. Que hacer el bien o hacer el mal
sea una simple elección asusta. y asusta mas aun que hacer el mal
sea la opción mas veces elegida.

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